lunes, 2 de abril de 2012

No quiero verte, ni hablarte. No quiero escuchar tu voz, ni sentir tu mirada sosteniendo la mía. No quiero que me abrazes, que me tomes de la mano y juegues con mis dedos. No quiero verte sonreír, ni ver ese brillo en tu mirada cada vez que me hablas. No quiero que me digas que me quieres, ni que trates de demostrármelo.
No quiero que me mandes textos o que me llames, ni siquiera tenerte como un contacto. No quiero escuchar tu canción favorita, ni ver tu serie preferida. No quiero ver fotos tuyas, ni nada que me recuerde a ti.
No quiero sonreír al escuchar tu nombre, ni sentir esa necesidad de hablarte cada vez que te veo. No quiero sentirme vulnerable cuando esté a tu lado, ni que me duela cuando no me prestes atención. Simplemente estoy HARTA de ti.
Porque tengo sentimientos, ¿alguna vez te diste cuenta de eso? Y me duele. Me duele no entenderte, me duele tu indiferencia, o que pases al lado mío sin siquiera saludarme. Me duele pasar todo un día contigo, ya que sé que mañana te habrás olvidado de todo. Me duele sostenerte la mirada, y tomarte de la mano. Me duele que me llames, me duele abrazarte. Me duele cuando me ignoras, y cuando me prestas atención. Y estoy cansada de esa situación. No siempre seré la que pierde, y, solo por esta vez, no quiero serlo. No quiero terminar lastimada, y es por eso que te pido esto. Porque tengo miedo de llegar a enamorarme de ti.